El acuerdo petrolero firmado entre Venezuela y Estados Unidos, anunciado como el mayor de la historia, genera dudas entre economistas y juristas sobre su legalidad, transparencia y sostenibilidad fiscal. Las cifras oficiales han variado en cuestión de días, y el texto del contrato no ha sido publicado.
Claves
- El acuerdo cubre 17 yacimientos, con un potencial de 65.000 millones de barriles, cerca del 21,5% de las reservas de Venezuela.
- Las cifras oficiales varían: la inversión anunciada es de más de 100.000 millones de dólares, pero los ingresos por barril pasaron de 3,22 a 19 dólares según la fuente.
- El texto del contrato no ha sido publicado, lo que impide verificar las condiciones.
- Expertos cuestionan la legalidad y legitimidad del acuerdo, firmado por un gobierno interino sin marco constitucional claro.
Según El Pitazo, economistas y juristas cuestionan la viabilidad, transparencia y legalidad del convenio. El pacto, por el cual Washington… (el resumen se corta).
El Estímulo detalla que el acuerdo cubre 17 yacimientos estratégicos, ocho de ellos bloques nuevos en la Faja Petrolífera del Orinoco, con un potencial probado de 65.000 millones de barriles, cerca del 21,5% de las reservas totales de Venezuela (303.000 millones, las mayores del mundo). Se anuncia una inversión superior a 100.000 millones de dólares y un objetivo de producción de 1,5 millones de barriles diarios, con participación de Chevron, Repsol, Eni, Shell y BP.
El Estímulo señala que Delcy Rodríguez fijó la vigencia en 25 años, mientras que Trump habló de un horizonte de 100 años. Esa discrepancia refleja la poca precisión con la que se está informando un acuerdo que comprometerá varias generaciones.
El texto del contrato no ha sido publicado, no hay claridad sobre el mecanismo de adjudicación de los bloques ni sobre las garantías de arbitraje internacional, y no se sabe si los 100.000 millones de inversión serán reembolsados a las empresas antes de que el Estado perciba regalías, según El Estímulo. Rodríguez mencionó una regalía mínima de 16% y un impuesto sobre la renta de 34%, pero sin el documento en mano esas cifras son solo un anuncio verbal.
El Estímulo reporta que el cálculo inicial entre economistas fue que los 209.000 millones anunciados equivalían a 3,22 dólares por barril, menos del 5% del precio de referencia. El investigador Francisco Rodríguez señaló que esa cifra representa «menos de la mitad de la tasa de regalías contemplada en concesiones otorgadas por Juan Vicente Gómez». El economista Francisco Monaldi calificó el monto de «insólitamente bajo».
El sábado, Delcy Rodríguez corrigió esa lectura y afirmó que «por cada barril producido y vendido cerca de 19 dólares ingresan directamente a nuestro país», casi seis veces más que lo calculado inicialmente, según El Estímulo. El periodista Ignacio Montes de Oca explica que el crudo venezolano se vende como Merey, que cotiza entre 67 y 71 dólares y deja una ganancia neta de 25 a 35 dólares por barril; si el Estado recibe 19 dólares, se queda con más de la mitad de esa ganancia, pero si recibe 3, con apenas una décima parte.
El Estímulo también recoge que Washington obtiene control sobre reservas que más que duplican las suyas, asegura suministro de crudo pesado para sus refinerías y le abre a Chevron un espacio de operación. La politóloga Marisela Betancourt añade que el acuerdo cierra el segundo gran relato de cara a las elecciones de noviembre, después de la migración, y que «Venezuela terminó sosteniendo el proyecto MAGA». Ricardo Hausmann cuestiona la legitimidad del acto: Delcy Rodríguez «no tiene legitimidad ni poder constitucional para comprometer a Venezuela a ningún acuerdo de ese tipo».
Fuentes de esta nota
- El Pitazo: Acuerdo petrolero Venezuela – Estados Unidos: expertos dudan sobre legalidad y sostenibilidad fiscal
- El Estímulo: Acuerdo petrolero con Estados Unidos: las cifras detrás del negocio
Nota elaborada por El Turpial Digital sintetizando lo publicado por
2 medios, que contrastamos entre sí.
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